Abrir una tienda online en México implica resolver primero el marco fiscal, después elegir los medios de pago que tus clientes realmente usan, y recién ahí definir plataforma y logística. México es uno de los mercados de ecommerce más grandes de América Latina, pero tiene particularidades propias que no son iguales a las de Argentina o España. Esta guía repasa esos pasos en el orden que conviene resolverlos.

1. Date de alta ante el SAT: RFC y el régimen que te conviene

Para vender de forma legal en México necesitás un RFC (Registro Federal de Contribuyentes) ante el SAT. La mayoría de los emprendimientos que arrancan como persona física lo hacen bajo el RESICO (Régimen Simplificado de Confianza), pensado para quienes facturan montos moderados por año y con una carga administrativa más simple que el régimen general. Si tu proyecto nace con varios socios o esperás una facturación alta desde el día uno, conviene evaluar constituir una persona moral. Antes de emitir tu primera factura también vas a necesitar la e.firma y el Certificado de Sello Digital (CSD): sin ese certificado no es posible timbrar CFDI.

2. IVA y CFDI: lo que no podés facturar mal

La tasa general de IVA en México es del 16%, aplicable a la mayoría de productos y servicios, con tasa 0% y exenciones puntuales para ciertas categorías. Cada venta debe respaldarse con un CFDI, y el SAT exige que el RFC, el nombre fiscal y el código postal del emisor coincidan exactamente con tu Constancia de Situación Fiscal: un desajuste ahí es la causa más común de rechazos al facturar. Si además vendés a través de un marketplace, tené en cuenta que desde 2026 estas plataformas están obligadas a retener impuestos directamente sobre tus ventas, así que mantener tu RFC actualizado en cada cuenta deja de ser un detalle menor.

3. Medios de pago: lo que tus clientes esperan encontrar

El carrito de compra mexicano se arma distinto al de otros mercados. Las tarjetas con Meses Sin Intereses (MSI) son determinantes para compras de monto medio o alto: muchos compradores filtran directamente por esa opción antes de decidir. Mercado Pago es la billetera dominante, en buena parte por su integración con Mercado Libre. Para quienes no tienen tarjeta o prefieren efectivo, OXXO Pay sigue siendo clave: el cliente genera un código, paga en cualquier tienda OXXO, y recién ahí se acredita la cobranza (no es instantánea, y una parte de esos códigos nunca llega a pagarse). Las transferencias por SPEI completan el combo; una pasarela sin estas opciones pierde ventas en el checkout.

4. Marketplace, tienda propia, o las dos cosas

Mercado Libre es, por lejos, el marketplace más grande del país y el punto de entrada más rápido para validar un catálogo sin invertir en tienda propia desde el día uno. Amazon México es la otra gran alternativa con volumen real. El costo es la comisión por venta y la competencia directa por precio. Una tienda propia (Shopify, WooCommerce o Tiendanube, con buena adopción en la región) te da control total sobre marca, margen y datos del cliente, a cambio de que vos generes el tráfico. Las marcas que crecen en serio suelen usar ambos canales en paralelo.

5. Envíos: lo que hay que coordinar antes de vender

Estafeta, DHL, FedEx y Correos de México son las opciones más usadas para envíos nacionales; si vendés en Mercado Libre, Mercado Envíos simplifica la logística al integrarse directo con el marketplace. Definí de entrada quién cubre el costo de envío —si lo absorbés vos, lo trasladás al precio, o lo cobrás aparte— porque es una de las primeras cosas que un comprador mexicano resuelve antes de pagar.

6. Si importás mercadería, revisá los aranceles antes de armar precios

Si tu modelo incluye comprar stock en el exterior (por ejemplo en China) para revender en México, tené en cuenta que en 2025 México subió fuerte el impuesto a los paquetes de bajo valor enviados por courier desde países sin tratado comercial, llevándolo del 19% al 33.5%. Es una suba que cambia la rentabilidad de ese modelo de negocio, así que conviene recalcular márgenes antes de fijar precios, no después.

Qué significa esto para tu negocio

Ninguno de estos pasos es complicado por separado, pero el orden importa: definir el régimen fiscal antes de elegir plataforma evita rehacer la facturación más adelante. Si querés lanzar tu tienda en México sin resolver esto a prueba y error, podemos ayudarte a definir la estructura completa, desde la plataforma hasta la integración de pagos, envíos y facturación.